jueves, 16 de marzo de 2017

El Mondongo y su historia

El Mondongo y su historia

Existen varias preparaciones y platos que llevan el nombre de mondongo. La etimología de la palabra mondongo parece derivar de mondejo y ésta de bandujo que refiere a un embutido compuesto con la tripa grande del cerdo (o puerco, o chancho), carnero ó vaca relleno de carne picada, en tal caso el mondejo es una especie de chorizo); sin embargo se suele llamar mondongo a los redaños o tripas y a la panza de las reses. La palabra mondongo está especialmente difundida en América del Sur para denominar a la panza y en ciertas zonas (por ejemplo Argentina) es un vulgarismo sinónimo de estómago. La modificación fonética de mondejo a mondongo parece haberse producido en América por influjo de las lenguas bantúes habladas por muchos de los esclavizados procedentes del África.

Mondongo rioplatense
En Argentina y Uruguay la palabra mondongo prácticamente se restringe en su uso gastronómico a las partes del estómago rumiante llamadas libro y -especialmente- al cuajar, casi coincidiendo en tal sentido con lo que en muchas zonas de España es llamado callo.
Hasta inicios del siglo XX el mondongo era considerado un plato típico de la población con orígenes melanoafricanos, debido a que se basaba en una de las partes más baratas de una res, esto queda atestiguado -entre otros textos- en el libro El Matadero de Esteban Echeverría, por tal motivo los barrios humildes de las ciudades rioplatenses solieron ser apodados "Barrios del Tambor" (dado que este era un instrumento musical frecuente entre los descendientes melanoafricanos o "negros" o morenos) y "Barrios del Mondongo".
El mondongo más típico de Argentina y Uruguay suele ser un guiso realizado con el cuajar de una vaca (menos frecuentemente con el "libro" o librillo). Esta parte del estómago rumiante se lava bien, se fracciona en dados y se pone a hervir dentro de una olla o cacerola en abundante agua hasta que quede "a punto", es decir masticable aunque en lo posible sin reblandecimiento. El tipo de guiso más común acompaña al cuajar con los siguientes ingredientes: arroz descascarado, papas ( patatas ) cortadas en cubos de mediano tamaño, rodajas de cebollas, dientes de ajo y tomates. En virtud de los diferentes tiempos de cocción de cada uno de los ingredientes mencionados, estos se van añadiendo gradualmente, siendo lo más común que primero se añada el cuajar, luego el arroz y las papas y por último el tomate.
La anterior suele ser la receta básica de un mondongo rioplatense, aunque las variaciones son casi infinitas (lo más común es que se le añadan diversas especias, en especial ají y pimentón, así como rodajas de chorizo colorado, cubos o rodajas de zapallo, porotos, garbanzos, arvejas -o guisantes- etc). Todo esto se cocina a fuego lento hasta que todos los ingredientes tengan la consistencia justa para ser ingeridos. Se recomienda el añadido de los aliños y especias al final de la cocción.
Una preparación muy sencilla de mondongo rioplatense -bastante diferente de un guisado- es el hervir la panza o cuajar (y si es el caso, el libro) hasta que esté a punto y luego marinarlo o, más sencillamente, rociarlo con vinagre.

Mondongo venezolano
El mondongo o sopa de mondongo es básicamente una sopa o hervido cuyo ingrediente principal es la panza de res (callos), la cual es previamente limpiada y picada en pequeños cuadros, de unos 2 centímetros de lado, y cocinados en olla junto con diversos ingredientes como: papas, ñame, ocumo, yuca, zanahoria o bolitas de masa de harina de maíz precocida.
El proceso exige considerable tiempo de cocción ( a fin de permitir que la panza se ablande ), y da como resultado una sopa espesa, colorida, algo dulce y muy nutritiva. En ocasiones se añade a la preparación paticas de cochino, picadas en trozos o ruedas.
Existe también una variante denominada mondongo marino, y consiste en agregar sopa de mariscos (camarones, calamares, pulpo, mejillones) a la anterior preparación.

Mondongo colombiano
El Mondongo , es la sopa de mondongo' tal cual se prepara en los departamentos de santander, Boyacá y Antioquia , Colombia.
Este es un plato muy sazonado y de sabor característico. Se prepara con panza de res, limpia y cortada en trozos muy finos, patas de cochino blandas y también en trocitos, diversos vegetales y verduras, todo cocinado por largo tiempo y acompañado de aliños y especies.
Su preparación lleva tiempo, sobre todo la limpieza y preparado de los ingredientes previos a la cocción.
Presenta variedades, como el mondongo de tres carnes.

Mondongo en Perú
Uno de los platos más sabrosos de la culinaria criolla era la sopa de mondongo, que ahora ya casi no se conoce en Lima, aunque sí se prepara en otros lugares del Perú.
Este potaje fue tan apreciado que se ocupa de él, a mediados del siglo XVIII, nada menos que Esteban de Terralla y Landa, en su famosa obra “Lima por dentro y fuera, escrita bajo el seudónimo de Simón Ayanque (Lima, Imprenta de Tadeo López, 1838, p. 37).
En ella el autor, al referirse a una comida en casa de una familia principal de nuestra ciudad, escribe:” Que empiezan los halagos, /Que cesan los cumplimientos,/ Y que te alargan finezas,/ Que te hacen mil obsequios./ Que pon en por primer plato. /Que ponen por primer plato / Un manjar estupendo, / Que es la sopa de mondongo / Que a veces viene relleno”. (sic)
Es importante tener en cuenta que Terralla, en su obra, afirmaba que la sopa de mondongo era una de las “comidas del país” (Idem, p. 152).
Por su parte, el poeta costumbrista Arturo Montoya nos da la receta: “Es la sopa de mondongo / una agradable comida / tanto para quien es pobre / cual para la gente rica. /Primero, el mondongo lávase; / después de esto, se cocina / hasta que se ponga blando / i, a continuación, se pica. / Colorado ají se muele / junto con  especerías, / con sal, ajos, yerba buena / i pimienta de Castilla. / De manteca con un trozo, / se pone en una vasija / apropiada, sobre el fuego, / para que todo se fría. / Por fin, el mondongo se echa / y se revuelve en seguida; caldo del mismo se añade, / también rebanadas chicas / de ese pan que es salutífero / y que francés se apellida, / sin duda porque lo hicieron / francesas panaderías” (sic). (“Romancero de las calles de Lima”, VI serie, Lima, Imprenta Rivas Berrio, 1934, p. 49).
Recuperemos nuestra tradicional sopa de mondongo, que fuera tan apreciada en Lima desde la época colonial, con esta antigua receta que nos ofrece el poeta Montoya.

Caldo de huevo o caldo verde o ...

Caldo de huevo o caldo verde o ...

El recetario canario está repleto de platos con papas como elemento base, con razón se dice que el canario come mucha papa. Este plato que les traigo hoy es uno de esos que viene marcado por la historia, una época difícil donde con poco había que dar a muchos, esa época de hambruna que azotó estas tierras allá por el siglo XVIII, según la isla canaria que visitemos, cambia de nombre e incluso de algún que otro ingrediente, caldo verde, caldo de huevo, caldo macho, potaje de huevo...
 En Portugal y en Perú tienen unas sopas similares, igual esa cosa de las conquistas o esos barcos que vienen y van tienen algo que ver, ¡vaya usted a saber!, pero hoy nos centraremos en el recetario canario.
 Los ingredientes base de este plato serían.
 4 papas medianas.
 4 huevos
 1 litro de caldo de ave.
 1 cebolla pequeña.
 2 dientes de ajo.
 1 tomate.
 Unas hebras de azafrán.
 80 gr de tallo central de puerro (parte verde interna).
 Sal.
 En un mortero.- Hierbabuena, cilantro, perejil, ajo.

 Picamos los dos dientes de ajo, la cebolla y el puerro, ponemos a pochar, añadimos el azafrán, el tomate pelado, sin semillas y picado, incorporamos las papas picadas en dados, damos unas vueltas y añadimos el caldo. Dejamos cocinar a fuego lento unos minutos, presentamos el majado del mortero y un huevo por persona.
Entre las variantes podemos encontrar recetas con calabacín, bubango, otras donde se le incorpora pollo del caldo picado, otras que le añaden costillas...
Supongo que cada isla, cada casa tendrá una receta propia.

Bastoncillos para los oídos, así dañan al medio ambiente y tu salud

Bastoncillos para los oídos, así dañan al medio ambiente y tu salud

Los bastoncillos de algodón perjudican a los oídos y son uno de los principales residuos plásticos que llegan a los mares

Los bastoncillos de algodón para limpiar los oídos parecen inofensivos y útiles, pero en realidad están dañando el medio ambiente y nuestra salud. Además de ser uno de los principales residuos plásticos  que contaminan playas, ríos y mares, perjudican el sistema de tratamiento de aguas residuales. Y si el medio ambiente no fuera motivo suficiente, piense en su salud: los otorrinolaringólogos recomiendan no utilizarlos por los daños que pueden provocar en los tímpanos. Este artículo señala cómo los bastoncillos de los oídos son perjudiciales para el medio ambiente y la salud.

El impacto ambiental de los residuos plásticos, en especial en los ecosistemas marinos, es cada vez mayor. Cada año acaban en el mar unos ocho millones de toneladas de desechos plásticos: si no se controla este vertido, su peso será superior al de todos los peces del planeta en 2050, según  datos de la Fundación Ellen MacArthur.
Dentro de la gran diversidad de residuos plásticos que llegan a océanos y playas, los bastoncillos para los oídos son cada vez más numerosos. En un  estudio realizado en cinco playas europeas por la ONG Surfrider, el 80% de los residuos encontrados eran de plástico, entre los que destacaban las bolsas y los bastoncillos. La campaña de limpieza " Mejor sin Plásticos" de Greenpeace, realizada en 20 puntos de costa e interior de España, los apunta entre los principales restos hallados. El  programa de limpieza de las playas británicas de la Sociedad de Conservación Marina de Reino Unido asegura que su cantidad se ha duplicado de 2012 a 2016, y que son el primer residuo plástico localizado en mares y ríos.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales son otro de los grandes perjudicados. La cantidad de  residuos que terminan en el váter  y no deberían tirarse por ahí, entre ellos los bastoncillos de los oídos, es cada vez mayor, según la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS). Además de dificultar las labores de depuración, pueden acabar en ríos y mares al escapar a los sistemas de filtrado. Asimismo, el sobresfuerzo económico supone entre un 10% y un 18% del coste público de depuración de aguas residuales y, de seguir así, aumentará todavía más, advierte la AEAS.
Por ello, cada vez más voces llaman la atención sobre este problema ambiental. Desde 2013, la ONG escocesa Frida reclama a los fabricantes que sustituyan el plástico por el cartón, un material más biodegradable. En fechas recientes, la organización británica City to Sea (la ciudad al mar) ha puesto en marcha la iniciativa "Switch the Stick" (Cambia el palo) con el mismo objetivo. En este vídeo promocionan la recogida de adhesiones:
El sector no está haciendo oídos sordos y algunas empresas están tomando medidas al respecto. Hace poco, la compañía Johnson & Johnson anunciaba su compromiso de no fabricar más bastoncillos con plástico para evitar "decenas de miles de toneladas de residuos plásticos en los mares".
Por su parte, Francia prohibirá en 2020 los bastoncillos fabricados con plástico a partir de una ley aprobada el año pasado, mientras que Reino Unido se plantea también la misma medida, aunque todavía no hay fechas.

Así dañan a tus oídos los bastoncillos de algodón
Diversos estudios y expertos alertan desde hace años de las consecuencias negativas de los bastoncillos para la limpieza de la cera de los oídos, el cerumen. Según un trabajo publicado en 2011 por investigadores del Hospital Henry Ford, en Estados Unidos, el uso de los bastoncillos de algodón y la ruptura de tímpanos tienen una relación directa. Si se introduce demasiado a fondo en el canal auditivo puede causar daños graves, como la rotura del tímpano, conocida como perforación de la membrana timpánica. Las perforaciones severas pueden causar parálisis facial y vértigo. No obstante, los autores del informe reconocían que estas rupturas se curan por sí mismas en la mayoría de los casos y la cirugía solo resulta necesaria para los casos más severos.
Recientemente, los expertos de la Academia Americana de Otorrinolaringología publicaban una  actualización de las mejores prácticas para el diagnóstico y tratamiento de los problemas de la compactación del cerumen, causada por la incapacidad del oído de limpiarse de manera natural y por los intentos no exitosos de extraerla. En este informe, sus responsables advertían de las lesiones que los bastoncillos pueden provocar.
En realidad, el cerumen debería verse como un aliado, y no como un enemigo, ya que actúa como agente limpiador, de lubricación y de protección frente al polvo, la suciedad o los microorganismos que pueden originar infecciones.
Si hay un exceso de cerumen, basta con limpiarlo con una toalla o una gasa ligeramente humedecida utilizando de manera suave el dedo índice. Ante un posible tapón de cera o molestias en el conducto auditivo que no cedan, lo mejor es acudir al centro de atención primaria correspondiente.

Guacamole mexicano

Guacamole mexicano

INGREDIENTES
6 aguacates medianos o 4 grandes maduros (aconsejo los medianos por su  sabor)
100 g. de tomate (2 tomates pequeños)
100 g. de cebolla (1 cebolla mediana aproximadamente)
1 lima entera
1 cucharada de hojas de cilantro fresco (sin tallo)
Sal al gusto
1 bolsa de Nachos o Dippas de Doritos (o su marca preferida de totopos  o triángulos de maíz)
Opcional (si te gusta el picante, es fundamental): 1 chile serrano (si  no lo encuentras puedes utilizar jalapeños en conserva, guindilla o cayena)

Les apetece viajar a México? Pueden hacerlo con el paladar con esta deliciosa receta de guacamole mexicano. Este clásico de México podríamos decir que le gusta a todo el mundo, desde el vegetariano más radical al más apasionado de las barbacoas. Una receta vegetariana de la que no existe una receta única, algo similar a lo que pasa con el Hummus o crema de garbanzos.
Hay muchos tipos de guacamole, en México cada uno tiene su propia receta que varía según la región a la que uno pertenece. La mayoría con un toque picante que para un español es un poco difícil de asimilar, aunque en casa nos gusta con bien de picante. Todo el mundo coincide en los ingredientes básicos a emplear: tomate, cebolla, chile serrano, cilantro, limón y aguacate, la verdad es que cuando un plato es sencillo y lleva cuatro cosas no hace falta añadirle más y más ingredientes, porque pierde su verdadero sabor.
El aguacate tiene un montón de variedades pero el más conocido es el de México (de donde es originario). Es un fruto que nos ayuda a regular el colesterol gracias al ácido oleico que contiene y que aporta agua, proteínas, fibra, carbohidratos, minerales y es un potente antioxidante.
En resumen, un alimento con un montón de cosas sanas y beneficiosas para nuestro cuerpo serrano, importante en nuestra dieta y alimentación. La mayoría de las veces que utilizo aguacate en mi cocina es para una crema o una ensalada, ahora es un fijo en mi cesta de la compra y poco a poco lo irán viendo en más recetas.
En México podemos encontrar dos clases de guacamole, si el aguacate está completamente molido se llama aguamole y suele servirse en taquerías populares o puestos ambulantes de comida. La versión con trocitos de aguacate que se suele preparar en casa es el guacamole propiamente dicho. Esta deliciosa salsa se prepara en un plis-plas y es muy sencilla, fantástica como aperitivo.
Espero que se pongan manos al aguacate y lo preparen en casa, es un plato que triunfa entre los amigos cuando vienen a ver un partido.

PREPARACIÓN:
1. Pelamos la cebolla y lavamos el tomate. Los picamos muy finos, lo más  posible, que se vean pero que se note lo justo.
2. Elegimos unos aguacates maduros que no estén demasiados duros para aplastarlos, además el sabor del aguacate maduro es mucho mejor. Debe estar maduro pero no blando, la piel debe estar firme y al apretar con el dedo se hundirá ligeramente. Si los han comprado muy verdes, los pueden envolver en papel de periódico y dejarlos en un bol a temperatura ambiente para que maduren. Nunca en la nevera.
3. Cortamos los aguacates por la mitad hasta el hueso y giramos cada parte separando las dos mitades. Nos ayudamos de una cuchara de plástico para vaciar las dos partes y dejamos el hueso en la misma fuente donde vamos a poner el aguacate.
4. En México se trituran los ingredientes con un molcajete o mortero de piedra pero en España es complicado conseguirlo. Yo lo hago con un tenedor de plástico o madera y en un bol de plástico, de esta forma evitamos la oxidación y conseguimos una pasta más o menos irregular con tropezones. Añadimos el zumo de la lima directamente sobre el aguacate y empezamos a aplastar con el tenedor. Echamos dos cucharadas de hojas de cilantro, si son muy grandes las troceamos directamente con las manos. Mezclamos todo con el tomate y la cebolla que tenemos reservados y una pizca de sal.
5. Picamos el chile serrano muy fino, yo me suelo poner guantes porque el picante puede ser peligroso si luego te frotas los ojos. Lo añadimos a la mezcla y juntamos todo con una cuchara de madera con movimientos envolventes para no variar la textura irregular de nuestra salsa.
6. Probamos por si es necesario añadir un poco más de picante y sal.
Recuerden que lo vamos a tomar con totopos o triángulos de maíz, también llamados nachos, frituritas o como se come en México con chicharrones de cerdo o cortezas. Todo esto lleva sal y lo vamos a usar como cucharas, así que no se pasen de salados.
7. Presentamos en un bol con todos los nachos alrededor y una buena Michelada que diría mi amigo Nacho. Espero que os guste.

Tarta de fresas con yogurt

Tarta de fresas con yogurt

Ingredientes:
200 g. de mantequilla de buena calidad
1 cucharada sopera de azúcar blanquilla
1 paquete de galletas a su elección.
1 cucharada (de las de café) de canela.
Para la crema:
4 yogures griegos azucarados de 125 g.
1 kg de fresas o fresones.
1 vaina de vainilla.
1 cucharada (tipo postre) de canela en polvo
1/2 vaso de leche entera (150 ml. aprox.)
1 sobre y medio de gelatina neutra (15 g.) o 4 hojas de gelatina neutra
Para la cobertura:
1/2 bote de su mermelada preferida (200 g.)
 5 cucharadas de agua
1 hoja de gelatina neutra

Estamos en temporada de fresas y es una de mis frutas preferidas, así que pensé en hacer otro postre similar en sabor a la tarta de fresas  que ya puse pero con una textura diferente. Tampoco tenía mucho tiempo para prepararlo así que he fusionado dos recetas, las fresas con yogurt con la tarta de limón.
El resultado… una tarta de fresas que apenas duró 10 minutos encima de la mesa. Y no me extraña, imagínense un trozo de tarta delicioso, suave y esponjoso, casi como un mousse pero sin las calorías. Este es un postre para gente “con alergia a la cocina”, fácil y bastante rápido.
Además es un postre muy económico pues vamos a emplear fruta de temporada, pero pueden cambiarlas por la que más les guste, estoy pensando en una futura tarta de mango con cobertura de miel y higos…
Recordad que las fresas deben ser buenas y sabrosas, no de estas que no saben a nada. Esta fruta es la primera en madurar en primavera y a mí me encantan
 con especias, además del consagrado azúcar, aunque también les recomiendo que las tomen solas ya que son muy beneficiosas para la salud.

Preparación de la base de galleta
1. Untamos una capa muy fina de mantequilla en el molde. Derretimos el resto de la mantequilla usando el microondas, así es más rápido. Con la picadora trituramos las galletas.
2. Si no tuvieses picadora, en un trapo de cocina echamos las galletas, envolvemos y las machacamos con una cuchara o algo pesado, no queda tan fino pero sirve igual, debería de quedar como si fuese pan rallado.
3. Mezclamos la mantequilla derretida con el azúcar y la canela con unas varillas manuales o una batidora.
4. Añadimos todo por encima de las galletas trituradas, distribuimos y repartimos por la base de un molde desmontable. Presionamos contra el fondo con la ayuda de una cuchara o con los dedos. Y la introducimos a la nevera durante 1/2 hora.

Preparación de la crema de fresas paso a paso
1. Debemos elegir aquellas fresas que estén maduras y que aporten sabor. Lavamos muy bien la fruta para retirar posibles restos de sulfatos o suciedad y cortamos en trozos pequeños o láminas.
2. Elegimos un recipiente grande para mezclar las fresas con una cucharadita tipo postre de canela y una pizca de cardamomo. Abrimos la vaina de vainilla  y sacamos las semillas, añadimos todo al recipiente elegido.
3. Si no se atreven con alguna de estas especias, sencillo, no se las echen. Mezclamos todo muy bien para que se junten los sabores.
4. Elegimos el yogurt griego que más les guste, si ya va azucarado no hace falta añadir azúcar en el anterior paso. Batimos todo hasta que quede como un batido de fresas.
5. En un recipiente con agua del tiempo incorporamos las láminas de gelatina durante 3 minutos. Ya verán como se hidratan enseguida. Si emplean gelatina neutra en polvo también necesita algo de hidratación (en los consejos del final se los explico).
6. Ahora viene el paso más importante, ponemos en un cazo la leche entera y la gelatina sin dejar de remover con unas varillas, no lo hagan con una batidora pues se pueden crear burbujas que no les interesan (lo digo por experiencia).
7. Hervimos 2 minutos, apartamos del fuego y añadimos al batido de fresas y con las mismas varillas y a mano juntamos hasta que quede una mezcla homogénea y cremosa.
8. La gelatina nos ayudará a dar consistencia y que no baje cuando enfríe, pero a la vez queremos que quede esponjoso.
9. Una vez que tenemos la crema lista la añadimos poco a poco sobre la base de galletas que esté fría.
10. La introducimos en la nevera con cuidado durante 1 hora hasta que toda la crema esté firme.

Preparación y montaje de la cobertura
1. Si tienen confitura ya hecha mucho mejor. Yo antes preparaba una de moras en verano que estaba deliciosa pero esta vez he usado una mezcla de mermelada de frutos del bosque y fresas. Las 2 muy ricas, usen la que más les guste.
2. Echamos en un cazo la confitura o mermelada y 5 cucharadas de agua. Calentamos de manera suave hasta que se forme un sirope.
3. Apartamos del fuego y añadimos la gelatina, removemos con una varillas para juntar con la confitura. Una vez que espese, la añadimos al mismo recipiente donde esta la tarta de fresas ya fría.
4. Echamos el sirope de manera homogénea (como está líquido es bastante fácil). Y otra vez a la nevera durante una media hora, debe estar muy fría para su degustación, de rechupete, ¡vamos!

Les aseguro que es un pastel fantástico que dará para unas 8-10 personas, un postre rápido y muy barato: 0,5 euros la ración.

Recomendaciones con la gelatina. En polvo y en hojas
Las hojas de gelatina se deben poner a remojo en agua fría durante 3 minutos. Las hojas no se disuelven, pero se ablandan e hidratan. Pasado este tiempo hay que cogerlas con las manos y exprimirlas suavemente. A continuación se procederá como indique la receta, generalmente añadiéndola a un líquido caliente y removiendo para su completa disolución.
Gelatina en polvo. Vertemos 4 cucharadas de agua fría en un cuenco. Espolvoreamos la gelatina en polvo en el agua. No removemos pues pueden salir grumos.
Dejamos reposar unos 3 minutos. A continuación procedemos como indique la receta, generalmente añadiéndola a un líquido caliente y removiendo para su completa disolución
Equivalencias entre gelatina en polvo neutra y hojas de gelatina. No he encontrado una equivalencia exacta pues cada fabricante tiene sus medidas y potencia espesante. Lo mejor es leer las instrucciones de cada envase. Un sobre de gelatina neutra en polvo de la marca Royal tiene 10 gramos y está pensado para que se use con 500 ml de líquido.
Las hojas de gelatina que suelo usar vienen en bolsas con 9 unidades. La dosis recomendada es de 4 hojas para 500 ml de líquido para postres. Pero puede que necesiten alguna más dependiendo del tamaño de la hoja de gelatina. En esta tarta recuerden que son 5 (4 para la crema) y 1 para la cobertura.

Rollitos de manzana y canela

Rollitos de manzana y canela

Las manzanas siempre me han parecido de las frutas más saludables que existen. Son perfectas, y muy recomendadas, cuando nos cuidamos para no subir de peso por ejemplo. Por otro lado, la manzana también es perfecta para preparar un postre o un  alguito dulce  que nos llene de satisfacción en las mañanas con el café o en la tarde en un día frío. Su textura y facilidad de uso la convierte en nuestro mejor aliado en la cocina.
La receta que te propongo hoy es la de unos rollitos de manzana y canela cuya especificidad es que están hechos con pan blanco. Usaremos el mismo pan que solemos comprar cuando hacemos un rico sándwich. Sin embargo si tienes la posibilidad de encontrarlo, será mejor que compres unos sin horillas. De lo contrario tendremos que cortarlas antes de iniciar la preparación.

Ingredientes para seis piezas
 6 rebanadas de pan blanco para sándwich
 2 manzanas Golden
 4 cucharadas (soperas) de azúcar
 3 cucharadas de canela en polvo
60g de mantequilla.

Preparación
:Para hacer esta receta, pelamos, retiramos las semillas y cortamos las manzanas finamente.
Ponemos a calentar 20g de mantequilla en un sartén en el que agregamos las manzanas picadas.
Añadimos una cucharada de canela, una cucharada de azúcar, revolvemos y dejamos al fuego a intensidad medio baja, por unos 20 minutos.
Mientras tanto vamos a aplanar cada rebanada de pan con un rodillo. Si compraron pan con orillas habrá que cortarlas antes de iniciar.
Mezclamos en un cuenco las tres cucharadas de azúcar con las dos de canela. En otro cuenco ponemos a derretir la mantequilla sobrante, es decir unos 40 gramos. Cuando las manzanas estén listas, colocamos una cucharada de las mismas sobre cada rebanada de pan y hacemos los rollos. Los pasamos entonces por la mantequilla derretida y la mezcla de azúcar canela. Las ponemos en un plato para horno y horneamos, a 180ºC, por unos 20 minutos.

Degustación
La mejor manera de disfrutar de estos deliciosos rollitos es tibios junto con un rico café recién hecho. Los puedes conservar en un recipiente con tapa y recalentar justo antes de servirlos. En este caso será mejor hacerlo en un horno tradicional y evitar el microondas

Rodaballo al horno sobre lecho de papas y cebolla

Rodaballo al horno sobre lecho de papas y cebolla

Esta es una de aquellas recetas en que la sencillez hace que el resultado sea de lo más satisfactorio, eso sí, como les digo siempre, empleando un buen producto.
Un rodaballo al horno con unas papas y cebolla  puede ser un plato de lujo para cualquier ocasión.

Ingredientes para 2 personas:
1 rodaballo de 1 kg. aproximadamente
2 papas
1 cebolla
2 dientes de ajo
Unas hojas de perejil
50 cc. de vino blanco
Sal, pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra


Preparación:
Pelar  y lavar las papas  y la cebolla y cortar en láminas finas.
Extenderlas en una fuente de horno previamente untada con un poco de aceite, salpimentar y hornear a unos 180º (horno precalentado) con  un poco de sal y pimienta durante unos 10 minutos.
Mientras, limpiar el rodaballo de vísceras, lavar y secar.
Picar los ajos , el perejil y mezclarlos con unas gotas de aceite.
Sacar la bandeja del horno, poner el rodaballo encima de las papas y la cebolla, esparcir sobre el pescado el ajo y el perejil y verter el vino blanco en la bandeja.
Hornear de nuevo unos 15-20 minutos.  Servir.
NOTA: El tamaño de las papas y la cebolla que sea mediano, eso si, están deliciosas  así que no se preocupen si son un poco grandes.
El tiempo de permanencia del horno depende del tamaño del rodaballo, para saber si está hecho mirar que la carne se separe de la espina con facilidad.
Horno encendido arriba  y abajo y la bandeja puesta en el segundo nivel empezando por abajo.